El viernes 30 de enero, coincidiendo con el Día Escolar de la Paz y la No Violencia, el Congreso de los Diputados se convirtió en un espacio único de escucha, respeto y participación. Con motivo de la VIII Jornada Parlamentaria sobre la Infancia, más de 300 niños, niñas y adolescentes ocuparon el hemiciclo para alzar la voz y hablar de aquello que realmente importa en sus vidas.
Desde Alameda International School tuvimos el honor de asistir como centro invitado, acompañados por alumnado de Educación Primaria (PEP) y ESO (PAI), que pudo vivir en primera persona una experiencia profundamente educativa: escuchar, en un entorno institucional, las palabras de ocho jóvenes referentes, auténticas figuras ejemplares de participación, valentía y compromiso social.
Participar es un derecho, no un privilegio
La jornada puso en valor el derecho a la participación infantil, recogido en la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Tal y como establece su artículo 12, niños y niñas son sujetos de derechos y deben ser escuchados en todas las decisiones que les afectan. La participación no es un capricho: es una herramienta esencial para la democracia y para construir una ciudadanía activa desde la infancia.
Sofía, joven de Cantabria, defendió el derecho de asociación y la necesidad de crear espacios comunitarios donde poder reunirse, dialogar y organizar proyectos colectivos y solidarios. “Participar es aprender a ser ciudadano”, recordó, subrayando la importancia de sentirse parte de la sociedad.
Inclusión y derechos digitales para todos
Uxia, de Galicia, compartió su experiencia como joven con una enfermedad rara y puso el foco en los derechos digitales desde la realidad de las personas con discapacidad. Reivindicó una tecnología más accesible, una educación digital adaptada a la diversidad funcional y un equilibrio fundamental: proteger a la infancia sin caer en la sobreprotección. La inclusión real empieza por el reconocimiento.
Leonor, desde Andalucía, alertó sobre la sobreexposición a las pantallas, el uso de la inteligencia artificial sin formación previa y la falta de control sobre los datos personales. Reclamó regulación, educación y leyes que garanticen entornos digitales seguros, cuidando tanto la libertad de expresión como la salud mental.
Hablar de violencia y salud mental salva vidas
Desde Madrid, Sofía recordó que la violencia no ocurre solo en el entorno escolar y que existen muchas formas de violencia —física, sexual o verbal— que no siempre se visibilizan. Animó a los adultos a ser conscientes de su lenguaje y sus discursos, ya que son un referente constante para la infancia y la adolescencia.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la intervención de Noelia, representante de UNICEF España, que habló abiertamente de ansiedad, depresión, baja autoestima y estigmas. Su mensaje fue claro y necesario: “Pedir ayuda no es de cobardes, es de valientes”, recordando que cada suicidio es un fracaso de la sociedad y que la salud mental debe abordarse de forma real y accesible.
Pobreza, identidad y clima: realidades que no pueden esperar
Khouloud, joven de Madrid), puso voz a la pobreza infantil, una realidad que no siempre se ve, pero que se siente cada día. Explicó cómo la pobreza obliga a madurar demasiado pronto, a callar necesidades y a renunciar a derechos básicos como el acceso a la salud mental, la atención bucodental o el ocio. “La pobreza nos roba el derecho a ser simplemente niños”, afirmó con enorme valentía.
Lola defendió el derecho a la identidad cultural, al sentimiento de pertenencia y a poder expresarse sin miedo. Reclamó una educación que trabaje la diversidad cultural de forma transversal y garantice espacios seguros y accesibles para todos.
Desde Castilla-La Mancha, Pablo habló de acción climática, recordando que fenómenos como sequías, inundaciones o catástrofes naturales afectan no solo al planeta, sino también al bienestar emocional y la salud mental de niños y niñas.
Escucha y reconocimiento desde las instituciones
Tras las intervenciones, representantes de los diferentes grupos con presencia en el Congreso de los Diputados tomaron la palabra para agradecer la participación de los niños y adolescentes, reconociendo el valor de sus aportaciones y la necesidad de seguir incorporando la mirada de la infancia en las políticas públicas. Un gesto que reforzó la idea de que escuchar a los más jóvenes no solo es necesario, sino imprescindible para avanzar como sociedad.
Un aprendizaje alineado con nuestros valores IB y UNICEF
Como colegio internacional con filosofía IB y centro referente de UNICEF (nivel 3), en Alameda International School compartimos plenamente el mensaje de esta jornada:
👉 la infancia debe situarse en el centro de todas las políticas y decisiones.
Las intervenciones de estos ocho jóvenes reflejan claramente los atributos del perfil del alumno IB: comunicadores, pensadores críticos, solidarios, íntegros y comprometidos con un mundo más justo y pacífico. Para nuestro alumnado de Educación Primaria, asistir a este acto en el Día de la Paz fue una lección viva de ciudadanía global, empatía y participación.
Escuchar a la infancia es construir futuro.
Acompañarla, creer en su voz y darle espacio es un compromiso que, como comunidad educativa, asumimos cada día. 💙